Mi aggiravo per le strade, tra una vetrina e un palazzo pieno di fregi e di storia. Dopo ho comprato dei fiori e un profumo nuovo; ho preso il caffè e un piccolo biscotto alla marmellata; infine… il parrucchiere.. E sentivo intanto dentro di me una cosa diversa. Che cresceva e cresceva e cresceva. Cosa è mai – mi chiedevo in quel sabato pomeriggio di febbraio dagli odori primaverili coi capelli bagnati – cosa è mai questa cosa dentro? Ho sfogliato un giornale e a pagina 5 ho capito. Era ‘felicità’.
(Elisabetta Malantrucco)
En la inmensidad de mi pensamiento,
en mis indescriptibles sentimientos
eres omnipresente,
revocas todos mis intentos
por olvidarte y dejar a mi corazón
libre, como el viento.
Siempre estás al acecho y te conviertes
en el lugar común,
al que siempre vuelvo.
Mi espacio se reduce y me adviertes
tras cada sombra,
y siempre en ti me envuelvo.
Tus huellas,
quiero dejar en el pasado
y que permanezcan ahí,
aletargadas,
entre esos recuerdos
casi olvidados,
pero siempre regresas a mi lado.
Quédate pues,
eternamente, sin que pueda
alejarte de mi vida,
como sello indeleble, inmanente,
como fiel testigo de esta herida.
(Silvia Elena Valdés)
Ecco la nota:non pensare che il vuoto
sia solo un abisso oscuro senza volto.
Un morso feroce
che ti taglierà a pezzi la vita
che per sempre fuggirai
viaggiando in quei Paesi disperati
dove non voglio tu mi pianga.
Amore mio, mio unico e vero amore
finchè puoi semina la mia terra
inondandola di sole,
di sorrisi, di gioie nuove.
Ama la gente e non una sola persona.
Costruisci la tua vita in quella casa
tra il mare e la montagna
Non portarmi fiori.
Regalami la tua felicità.
La tua felicità di uomo
che ha saputo amarmi
come nessuna donna lo fu mai.
(Paulette Ievoli)
Imagino tus días
mar adentro
como siempre quisiste
junto a una ventana redonda y el grito de las sirenas
leyendo a Mallarmé
trozos de pan en la camisa
y esa mueca de muchacho de catorce años
donde caben todas las promesas
Un ave acicalándose
en la barandilla
(su extraño resplandor)
recoge tus plegarias: Tampico es una palabra oscura
el golpe de una roca dentro de un cartón
Ya no llueve, dices, no hay más nubes
Mientras yo (ahíta en la penumbra) deslizo mis dedos
por una barra de mantequilla
me desenredo el cabello que se quedó sin secar
se ha ido el agua del grifo
la luz de las lámparas me aturde como el estertor de un gato atropellado
un hombre ha venido a cortarme el teléfono
me río a carcajadas
nunca he contratado uno, digo
sólo necesito mi televisión y mi libro de adivinanzas
pero me he quedado sin señal
y conozco las respuestas de cada acertijo
Los gatos se pasean por el patio
emanando su pelaje los olores fríos del otoño
veo a la vecina lamer las manos del vendedor de tortillas
a los niños que echan pelotas en la banqueta
perros vacas bichos
increíble ¿no? han desbordado los contenedores
no ha pasado el camión de la basura en dos semanas.
Si vieras, amor mío, la gotera
que se ha hecho en el baño
la cicatriz de mi ojo a medio sellarse (o abrirse, es lo mismo)
El nene ya no moja las sábanas
ayer preguntó por ti cuando veníamos por el puente
mataron a dos escuché en la ruta
es cosa del diario
no veo las noticias en realidad
me duermo temprano
las salamanquesas trepan en la cabecera de los sueños
y el Sol cierra sus escotillas
como un barco hundido en el horizonte
(Marisol Vera Guerra)
Rompe gli argini
la scrittura
che si sente sulla pelle.
Come
un fiume in piena
che cavalca
fragoroso le sue onde
prorompe ed irrompe e
gorgogliante
riempie e straborda
colmo di rumore
cattura ciò che l’occhio
legge nelle sue righe
e
come acqua corrente
nulla lascia
e prende
e coglie
e avvolge
e di brividi variegati
inonda la pelle.”
(Antonella Monti)
Nos ataviamos
de dulces miradas
como de ropas exquisitas,
nos calzamos
con besos de danzón
y madrugada.
Eras el amor
que el solitario corazón
siempre esperaba
y llegaste colmado
de renovadas esperanzas;
con ecos de distancias
borradas con besos del alma.
Traías cargamento
de suspiros y embelesos
naciendo en las palabras.
Fueron cantos de amor
germinando en los tiempos,
sellando con magia los días,
llamas azul de cielo
tan solo en tu mirada.
(Elízabeth Carranza Umaña)
Talvolta un dolore segreto trabocca
va in circolo e si fa battito.
A sera sproloquia laconica
con moti serafici, s’apre varchi
e mette radici, in trincea soggiace
vigliacca la malinconia.
(Stefania Musicò)
Si te cansas de buscar el día en tus pantanos inútiles,
no digas noche.
No trates de callar el ruido vertiginoso de la selva,
si se apagan, como cosas viejas, tu cuerpo y tus raíces.
No busques qué comer en boca de los animales ponzoñosos
que se esconden en las ramas.
Asómate entre la gritería de la yerba
y proyecta la voz hacia todos los mares con orillas.
Yo vendré bogando
con la luna que sube la marea,
a cruzar este río atragantado de monte:
para esta trocha de agua
traigo los párpados prendidos de sol,
Y no se apagarán.
(Alma Fernández)
all’aurora mi hai strattonato
dal paese della dimenticanza
un lamento solitario vagava
lacerando pietose certezze
all’aurora una menzogna
lottava con una lusinga.
(Carmela Panariello Franchini)
Inganni.
Linguaggio. Dell’istinto e della emozione . Della evenienza e della circostanza. Plasmato. Nel rendere sorgiva la vita. Nel soccorrerla. Nel nutrirla.
Poi. Virtù oracolare. Della seduzione. Del lascito. Di pieghe di silenzi. Dove si annida il possibile. O il doveva essere.
Inganni. Qui. Ora. Di donne. Dove. Ogni pensiero. Ha un rovescio. Una rivelazione.
Il salvataggio. Di un ipotetico. Il dubbio. Del germoglio.
(franchini)
La rubrica è da un’idea e a cura di franchini
www.franchiniscripsit.it franchini@franchiniscripsit.it
Partecipano e pubblicano: Manuela Agostinelli, Elízabeth Carranza Umaña (Guatemala), Silvia Favaretto, Alma Fernández (Colombia) Marisol Vera Guerra (Massico), Paulette Ievoli, Séverine Jouve (Francia), Erica Liffredo, Elsabetta Malantrucco, Antonella Monti, Stefania Musicò, Carmela Panariello Franchini, Caterina Reale, Lia Romano, Silvia Elena Valdés (Messico).
© 2015 Manuela Agostinelli, Elízabeth Carranza Umaña, Silvia Favaretto, Alma Fernández, Marisol Vera Guerra, Paulette Ievoli, Séverine Jouve, Erica Liffredo, Elsabetta Malantrucco, Antonella Monti, Stefania Musicò, Carmela Panariello Franchini, Caterina Reale, Lia Romano, Silvia Elena Valdés
Diritti d’autore riservati.
Soltanto ai fini della pubblicazione, in via transitoria, sono ceduti dalle autrici i diritti di utilizzazione economica di pertinenza.
Ne è vietata la pubblicazione, anche parziale, su qualsivoglia supporto, se non preventivamente autorizzata dalle autrici.
logo “inganni” © 2015 Fondazione Franchini


Lascia un commento